Que viva el fútbol

Que viva el fútbol

jueves, 8 de diciembre de 2011

Godoy Cruz 0 - Colon 1 - Apertura 2011

GANÓ OTRA VEZ DE VISITANTE, CON UNA PRODUCCIÓN DISTANTE DE LAS DE LOCAL

Colón está para el sicólogo
Cerró una campaña brillante fuera de casa, donde el equipo se libera y festeja. Ganó bien, más allá de que cedió terreno y pelota en el segundo tiempo. Pozo, Raldes y Bastía fueron los mejores.
 
Enrique Cruz (h) - (Enviado Especial a Mendoza)


Diego Pozo lo dijo después del partido y se comparte plenamente el concepto. “Es muy loco el análisis de esta campaña de Colón”, dijo el experimentado arquero y tiene razón. ¿Cómo se puede analizar a un equipo que saca el 63 por ciento de los puntos de visitante y apenas el 37 por ciento como local? Ya ese aspecto convierte, a esta campaña, en algo antinatural. ¿Tanto le cuesta a Colón jugar ante su gente?, ¿tanto se libera y se tranquiliza el equipo jugando afuera del Centenario? No creo que esto último tenga algo que ver, pues estoy convencido de que cualquiera de los profesionales que tiene Colón en el plantel prefiere jugar como local, ante su gente, que hacerlo en circunstancias adversas como las que se presentan cuando se juega de visitante.

Pero la realidad es otra y cuesta razonarla. Colón no pudo jamás encontrar un nivel de juego medianamente aceptable como local y, sin embargo, los fundamentos fueron suficientes para explicar el porqué de los buenos resultados jugando de visitante. Y algo de eso se vio anoche. Un equipo con atributos suficientes para justificar el resultado, que volvió a tener una más que respetable solidez defensiva y que no perdió tan groseramente el mediocampo.

Habrá que admitir, definitivamente, que este equipo necesita de un “5” de marca al lado de Prediger. Y así como Mario Sciacqua -lo dijimos- no tuvo en cuenta que Racing le iba a toquetear la pelota en el mediocampo, poblándolo y liberando a Gio Moreno para que arranque por el sector de Moreno y Fabianesi, habrá que reconocerle al técnico de Colón que la modificación del libreto, la vuelta a la titularidad de Bastía y la entrada de Graciani le dieron un salto de distinción a ese mediocampo tan estéril e improductivo del sábado pasado ante la Academia.

Allí empezó a ganar el partido, en la solidez de un mediocampo que no dejó tan huérfana de marca previa a la defensa. Y como la última línea volvió a tener un buen rendimiento, sobre todo por el lado de los dos marcadores centrales, Colón tuvo la firmeza que había perdido ante el equipo de Simeone. Y este detalle no debe pasar inadvertido, porque muchas veces se puso a Godoy Cruz como uno de los estandartes del buen juego en este fútbol mezquino de buenas producciones, más allá de las sentidas ausencias de Olmedo y Villar.

El único aspecto del juego en el que Colón perdió fue cuando, en el primer tiempo, Godoy Cruz inclinó el juego por el sector de Urribarri, quien perdió muchas veces en el duelo con Castillón, situación que se corrigió en el segundo tiempo. Después, los sabaleros no perdieron en el resto de la cancha, con un despliegue descomunal de los volantes (sobre todo Bastía), para encontrarse luego con una respuesta relativamente satisfactoria para manejar el balón, sobre todo cuando pasó por los pies de Higuaín, el más claro de todos los protagonistas de anoche.

Ese “madrugón” sabalero en el segundo tiempo con el “bombazo” de Higuaín desde afuera del área hizo que el partido se definiera muy nítidamente. Por un lado, Godoy Cruz empezó a sumar gente en ataque y a tirar centros cruzados buscando la cabeza de un Tito Ramírez bien marcado.

Por el otro, un Colón que se replegó, cedió la iniciativa, le dio la pelota y el terreno a Godoy Cruz, parándose para un contragolpe que sólo funcionó en la parte final, aunque sin definición por parte de Moreno y Fabianesi o de Alario.

Colón terminó jugando con Garcé parado delante de la línea de cuatro, con Bastía y Prediger como un doble cinco delante del Chino, más Higuaín, Alario y Moreno esperando la chance del contragolpe. Todo esto para frenar a un rival que sin ideas le quiso hacer sentir todo el peso de lo mucho que los mendocinos se estaban jugando, que es nada menos que la chance de volver a jugar la Libertadores. No se notó esa supuesta mayor jerarquía en el mediocampo ni tampoco el aliciente del objetivo buscado. Y el gran responsable fue Colón, que con orden, disciplina táctica, inteligencia y eficacia, supo controlar al rival primero, definir el partido luego y aguantarlo con una respuesta impecable de varios jugadores, entre ellos Pozo, Pellegrino, Raldes y Bastía, convertidos en la columna vertebral de la victoria.

Volviendo a la frase de Pozo en el principio, hace varias semanas que venimos hablando de lo difícil que se hace explicar qué pasa con Colón. Y es muy complicado, además, sostener algunos conceptos que se han mencionado hasta el cansancio durante este torneo donde la gente silbó, se enojó, el técnico estuvo en la cuerda floja y, sin embargo, ya suma 28 puntos y con posibilidades de atravesar la barrera de los 30 y terminar en una posición expectante y cercana a la que se planteó entre los objetivos primarios.

No hay dudas de que la gran materia pendiente en este equipo estuvo a la hora de la generación de juego. Y se me ocurre que con la dupla Bastía-Prediger se consigue algo esencial como es una recuperación rápida de la pelota y un pressing sobre el rival que, sin el Polaco en el partido ante Racing, Colón jamás tuvo. Luego, el poco fútbol que le dieron Moreno y Costa hizo que el equipo dependiera mucho de un buen partido de Higuaín, quien redondeará, con sus 4 goles y algunas actuaciones destacadas, un torneo aceptable. Pero es poco lo que puede esperarse cuando de tres que están en condiciones de jugar, sólo hay uno que tiene chances potenciales de tener un buen partido. Allí es donde radicó el gran problema de este equipo. Sin un enganche que haga de conductor, con dos volantes laterales que nunca le pudieron encontrar la vuelta al juego, Colón se hizo un equipo previsible, dominado y generalmente superado por el rival de turno.

Así como se dieron las cosas, lo mejor del equipo en lo colectivo se terminó dando en la faz defensiva. Y en esto contribuyeron muchísimo la aparición de un jugador como Pellegrino, sobre todo, y el gran torneo que termina haciendo Raldes, quedándose afuera de la reseña algunos jugadores que, a priori, eran potenciales titulares como Barraza, Garcé y Lima, por ejemplo.

Sería bueno que Marito Sciacqua piense en la importancia de tener a alguien capaz de convertirse en una referencia futbolística. Uno piensa en un enganche, pues por razones naturales se trata del puesto en el que juegan aquellos que tienen condiciones para asumir responsabilidades de manejo futbolístico. Pero la cuestión a resolver, pensando en el futuro, tiene que ver con ese juego que muy pocas veces apareció. Si es una cuestión de esquema o de jugadores, es un análisis que corresponde al entrenador. Todos los esquemas son buenos en la medida en que se cuenten con jugadores aptos y que respondan. La aptitud está fuera de discusión, porque Colón tiene un plantel potencialmente capaz. La respuesta es la que flaqueó y se tiene que mejorar en lo individual, para que eso traiga una consecuencia en lo colectivo.
 
Síntesis

Godoy Cruz: Sebastián Torrico; Jorge Curbelo, Leonardo Sigali, Nicolás Sánchez y Germán Voboril; Alejandro Cooper, Israel Damonte y Gonzalo Cabrera; Ariel Rojas; Facundo Castillón y Rubén Ramírez. DT: Jorge Da Silva.
Colón: Diego Pozo; Salustiano Candia, Maximiliano Pellegrino, Ronald Raldes y Bruno Urribarri; Gabriel Graciani, Adrián Bastía, Sebastián Prediger y Martín Luque; Federico Higuaín y Germán Lesman. DT: Mario Sciaqua.
Gol: ST 50’’ Higuaín (C).
Cambios: PT 32’ Lucas Alario x Lesman (C); ST 5’ Álvaro Navarro x Cooper (GC); 15’ Sergio Sánchez x Cabrera (GC); 29’ Juan Fernando Garro x Voboril (GC); 31’ Iván Moreno y Fabianesi x Luque (C); 38’ Ariel Garcé x Graciani (C).
Amonestados: Ramírez, Sigali (GC); Pozo, Prediger, Candia, Moreno y Fabianesi (C).
Estadio: Malvinas Argentinas de Mendoza.
Arbitro: Mariano González.
 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario